El cambio llegó
El estudio de Banco Interamericano de “Desarrollo Explorando la adopción de inteligencia artificial en América Latina y el Caribe” de noviembre de 2025, pág. 15 da cuenta, a la vez, citando otros estudios especializados, el uso natural de la IA en las empresas, para mejorar su eficiencia:
“La inteligencia artificial (IA) ha dejado de ser una promesa del futuro para consolidarse como una tecnología estratégica con efectos tangibles en la productividad, la eficiencia y la innovación. Según McKinsey (2024), las empresas que integran IA reportan aumentos de entre 15% y 20% en eficiencia, así como una reducción considerable de errores operativos”.
La generalidad de las empresas está haciendo inversiones pequeñas en IA, incluso solo agregando con costo indirecto diluido en todas sus ventas, aunque otras podrían estar haciendo apuestas mayores. La finalidad es a vender más, a menor precio, sin sacrificar la utilidad por venta, posicionar, crecer y seguir evolucionando.
Lo cierto es que la ola que llegó y es a imposible contención, en todos los ámbitos:
“Asimismo, los sistemas de inteligencia artificial gestionan almacenes, sugieren como redactar correos electrónicos, o qué canciones te pueden gustar; detectan fraudes, escriben historias, diagnostican enfermedades poco frecuentes y simulan el impacto del cambio climático. También están presentes en tiendas, escuelas, hospitales, oficinas, juzgados y hogares, y ya interactuamos muchas veces al día con ella. Pronto se multiplicarán y, en casi todas partes harán que una experiencia sea más eficiente, rápida, útil y sin fricciones”
La cita es del página No. 73 del libro “La ola que viene” Mustafa Suleyan y Michael Baskar. El primero es cofundador de Deepmind y luego de Inflection, influyentes empresas de nivel mundial en el desarrollo de IA. La hiperevolución, la biología sintética y el debate de la automatización dejarán de ser en poco tiempo, temas reservados a expertos como los citados.
¿Qué tan diferente puede ser la estructura de costos de una empresa apalancada e IA, en relación con la que no lo está?
¿Qué tan eficiente puede ser el robot para hacer ofertas repetitivas, para estudiar ofertas, y predecir?
El desafío de la IA
El mayor cambio en la compra pública dejó de ser la “nueva” Ley General de Contratación Pública; el mayor cambio es el generado por una ola que no deja de crecer, sobre la que el Estado no tiene control, aunque la política pública debe tomar cartas en el asunto.
Probablemente el reto más grande no es tecnológico; sino emocional. Si las organizaciones usan IA de forma eficiente, las planillas podrían caer 10%, 20%… incluyendo las del Estado, tomado en cuenta reacomodos.La tendencia es marcada por los grandes como Oracle, con un golpe de 13% en su planilla anunciado hace un par de semanas: https://www.bbc.com/mundo/articles/c14y701n3meo
El punto es que la estrategia al avestruz no funciona y algunas herramientas debe ajustarse: razonabilidad de precios, bandas de tolerancia y algo más fuerte: el desarrollo de capacidades para ver la particularidad de cada compra y oportunidad de venta de forma más eficiente, aprovechando las oportunidades de la IA.
Finalmente, es necesario gestionar riegos legales asegurando que la innovación en la empresa cumpla rigurosamente con el marco normativo para ganar con seguridad, pues en muchos casos hemos lidiado con casos de exclusión de ofertas por imprecisiones mínimas, desconocimiento de reglas específicas y hasta “exceso” de eficiencia por precios menores por mucho a la competencia o a los estudios de mercado, que el Estado no logra concebir.

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